miércoles, 30 de septiembre de 2009

Insecto!


Con qué fundamentos tu exiges respeto?
Tus desiertos ejemplos se escurren como arena entre mis dedos.
Qué cobardía, no te atreves a hablar al respecto.
Cuando te miro y no te hablo soy yo la insolente y no tú el insecto.
Cuando tu rol debiste estar cumpliendo, te ganó la cómoda vida y dejaste a otro el difícil reto.
Te enorgulleces de mí cuando hablas con otros al respecto, pero te olvidas…
es trabajo de ella del que te estás enorgulleciendo!
Pareces no conforme con el hueco que estás haciendo,
que también nos hundes a nosotros hasta el cuello.
Parece que no captas la sintonía que se está transmitiendo,
no importa cuan alto esté el volumen, oyes oídos adentro.
Cuánto tiempo más tendré que soportar esta sensación de aquí dentro?
Ya la vida me lo ha dicho, por suerte no es tanto tiempo.
Qué te diré cuando me vaya? Qué palabras escuchará el viento?
Quizá no escuches nada, quizás algo… pero seguro, no será agradecimiento!
Me siento egoísta sabiendo que me voy, parece que de ti estoy huyendo.
No veré más desatenciones, desencantos ni desilusiones – no de ti por lo menos-.
Qué será de quien se quede y a tu lado siga viviendo?
Al pensar esto quiero quedarme, pero de nada serviría, seguirás siendo el mismo de siempre,
así sepas que me voy o que me quedo.

1 comentario: